Hoy me sorprendió la visita de doña Guichita Velázquez a mi despacho. Ella me trajo un obsequio que recibo con gran aprecio y gratitud por sus muestras de cariño hacia mi persona. Mi padre siempre dice que el cariño se gana con gestos sinceros, escuchando el alma del otro y compartiendo momentos auténticos. Solo así florece en el corazón y q en este mundo vamos dejando un legado, ya sea bueno o malo, según nuestras acciones.
Además, doña Guichita vino a recordarme que hoy celebramos el «Día de la Bondad», instándome a continuar adelante con un corazón bondadoso. Espero que sigan llegando visitas como la suya, que son un bálsamo para el alma y un recordatorio de la importancia d la bondad.

