¿por qué?
porque se acabaron aquellos tiempos en donde los niños llegaban con sus piececitos enlodados, con los caites en la mano y sus cuadernos en una bolsa de nylon.
Soy un alcalde que se identifica con su gente humilde y pongo el pecho por todos aquellos que han estado abandonados por décadas.
Niños felices regresando de clases, en sus nuevas calles y su mochila que le regalamos al hombro… Estas son las cosas que me llenan de felicidad y por esto quería ser Alcalde.

