Hoy, al estar aquí con ustedes, me llena de alegría ver esas caritas felices. Ustedes son mi motivación para seguir trabajando x aquellos q han estado en el olvido. Ser alcalde no m hace más q nadie; d hecho, si tuviera q elegir entre un bufete lujoso y compartir con ustedes unas tortillas recién salidas del comal, sin dudarlo, m quedaría con esta mesa sencilla pero rica en humildad.
Gracias x invitarme a este convivio, donde juntos agradecemos a Dios x el proyecto d introducción d sus calles. No m agradezcan a mí, ya q solo administro los recursos q son d ustedes. Mi mayor satisfacción es saber q ahora, los niños no tendrán q ir a la escuela con los zapatos en la mano, x q estamos cumpliendo lo q prometimos, x q yo viví en carne propia lo q ustedes y muchos libertecos aún viven x culpa d malos gobiernos.
C q esto incomoda a algunos vividores d la política, pero continuaremos haciendo las cosas diferentes y marchando hacia un futuro mejor.
¡Juntos, sigamos adelante






