Las rosas en el vestido de la Virgen de Guadalupe simbolizan el amor, la pureza y la gracia divina. Se cree que las rosas representan el amor incondicional de la Virgen María hacia todos sus hijos, así como su pureza y su conexión con lo divino. Las rosas son una flor tradicionalmente asociada con la Virgen María en la iconografía católica y su presencia en el manto de la Virgen de Guadalupe refuerza su papel como madre amorosa y protectora.